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sábado, 9 de noviembre de 2013

¿CÓMO AFECTA LA SEPARACIÓN DE LOS PADRES EN LAS DISTINTAS EDADES?

NIÑOS DE 2 A 6 AÑOS


En los más pequeños son habituales conductas regresivas como volverse a hacer pipí en la cama, chuparse el dedo, infantilismo, querer dormir con los padres, miedos, ansiedad, etc. También rabietas, necesidad de llamar la atención constantemente, ansiedad de separación (al dejarlo en la escuela u otros). Vinculación excesiva normalmente con la madre que se ve desbordada y no entiende lo que pasa. En ocasiones, el niño, pasa de la agresividad o al menosprecio a la búsqueda de un afecto incondicional (abrazos, besos, promesas de que se portará bien, etc.).

-Alteraciones en el patrón de las comidas y el sueño.

-Quejas somáticas: dolor de cabeza, estomago, etc. no justificadas.

-Negarse a ir a casa de uno de los progenitores (normalmente el padre).

-Apatía, introversión, mutismo ante nuevas personas. Dificultades para relacionarse o jugar.


NIÑOS DE 7 A 12 AÑOS


En esta franja de edad, los niños ya disponen de mayores recursos verbales lo que en cierto modo les ayuda a exteriorizar sus sentimientos.

Pueden seguir presentes los diferentes síntomas antes expuestos en uno u otro grado. No obstante, hay que añadir, según las características del niño las siguientes:

-Comportamientos y conductas de recriminación a los padres con la esperanza de intentar unirlos de nuevo si siguen sin aceptar la realidad.

-Conductas manipulativas, de menosprecio o rencor a alguna de las figuras paternas paralelamente a la idealización de la otra (asimetría emocional).Esto puede agravarse según las actitudes que tomen los adultos que rodean al niño.

-Sentimientos de culpa, conductas de riesgo, baja autoestima, dificultades en las relaciones con sus iguales, baja tolerancia a la frustración, agresividad.

-Pueden aumentar la hiperactividad e impulsividad.

-Deterioro en el rendimiento escolar. Niños que habitualmente eran buenos estudiantes empiezan a tener dificultades.


ADOLESCENCIA


Es una época complicada para los jóvenes y en la que se suelen amplificar los diferentes problemas que se arrastran o producen. 

Durante esta etapa, los jóvenes que afrontan la separación de los padres pueden incrementar sus conductas de riesgo (alcohol, sustancias, drogas). 

-En niñas parece que puede producirse, en algunos casos, precocidad o promiscuidad en las relaciones sexuales y también conductas de riesgo. Necesidad de vincularse afectivamente a una pareja pero con poca capacidad para mantener una relación estable y equilibrada. 

-Dificultades en las relaciones con los iguales. Predominio de la impulsividad y poca capacidad para la resolución de conflictos de forma dialogante. 

-Baja autoestima, agresividad, baja tolerancia a la frustración. En los casos más severos puede derivar a un trastorno disocial.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Podrías llevarlo en los genes


Puede ser duro no poder compaginar lo que esperas que le suceda a tu cuerpo con lo que le sucede realmente. Muchos chicos tienen grandes expectativas en relación a la pubertad y piensan que se desarrollarán rápidamente de determinada forma.
El mejor modo de enfocar tu propio crecimiento y desarrollo es no asumir que serás de una forma determinada. Mira a las personas de tu familia —tíos, abuelos, e incluso a tus parientes de sexo femenino— para hacerte una idea de las opciones que tus genes pueden tenerte preparadas.

uando todos los demás parecen mayores


No todo el mundo cambia al mismo tiempo ni al mismo ritmo. Puede ser duro que todos tus amigos ya hayan madurado físicamente y sean más altos y más musculosos que tú. La mayoría de los chicos acaban poniéndose al día en lo que a crecimiento se refiere, aunque algunos siempre serán más altos o más musculosos que otros; lo llevan en los genes.
Es normal observar a los amigos y compañeros de clase y darse cuenta de que crecen y se desarrollan de formas diferentes. Los chicos a menudo se comparan entre sí en determinadas situaciones, y una de las más habituales es en los vestuarios. Ya sea en el gimnasio local o antes de un partido en el centro de estudios, el tiempo pasado en los vestuarios puede ser sumamente desmoralizante para cualquier chico.
En estas situaciones, intenta tener presente que no estás solo si tienes la sensación de no "dar la talla". Muchos chicos sienten lo mismo que tú respecto a sus propios cuerpos, incluso aquellos cuyo aspecto físico envidias. Saber que prácticamente todo el mundo está pasando por el mismo proceso puede cambiar radicalmente las cosas.
Podrías intentar hablar con un hombre adulto de confianza, tal vez tu entrenador, tu médico, un profesor o tu padre. Es muy probable que ellos pasaran por experiencias similares y que tuvieran las mismas sensaciones y miedos cuando sus cuerpos estaban cambiando.

¿La imagen perfecta?


El acoso escolar de los matones
Los chicos ya se presionan lo suficiente a sí mismos, pero ¿y la presión que ejerce la sociedad para que sean perfectos?

Antes solamente las chicas sentían la presión por tener una imagen perfecta pero, hoy en día, el énfasis de los medios de comunicación en el aspecto físico del hombre también ejerce esa presión sobre los chicos. Y a veces (en realidad, muchas veces) ese "cuerpo anunciado" es sencillamente inalcanzable. Hasta es posible que los hombres que ves en esas imágenes no sean reales. Las revistas y las agencias de publicidad a menudo retocan las fotografías de los modelos, sea modificando los rasgos faciales y musculares o insertando caras atractivas en cuerpos musculosos de otras personas.





¿Cómo afecta la pubertad a la imagen corporal?


Aunque la imagen corporal es solamente una parte de la auto-imagen de una persona, durante la adolescencia y especialmente durante la pubertad, es fácil que la auto-imagen de un chico se base en el aspecto de su cuerpo. Esto es debido a que durante la pubertad el cuerpo está cambiando tanto que se convierte en el principal foco de atención de los adolescentes.
Cuando las preocupaciones por el cuerpo van demasiado lejos
Puede resultarte duro desde el punto de vista emocional hacer frente a determinados cambios que están teniendo lugar en tu cuerpo, básicamente porque, a fin de cuentas, tu cuerpo es tuyo y ya te habías acostumbrado a él.

Algunos chicos no se sienten cómodos en sus cuerpos cambiantes y pueden tener la sensación de que ya no saben quiénes son. El hecho de ser el único chico de la clase a quien le ha cambiado la voz o a quien le ha crecido vello corporal (o el único chico a quien no le han sucedido esas cosas) también puede hacer que algunos chicos se sientan acomplejados durante un tiempo.
Para empezar, algunos chicos ya entran en la pubertad sin sentirse muy satisfechos con su cuerpo ni con su aspecto físico. Es posible que se hayan estado peleando con su imagen corporal incluso antes de entrar en la pubertad (por ejemplo, al estar insatisfechos con su peso o su estatura). Para ellos, la pubertad es un factor añadido a sus múltiples inseguridades.




¿Por qué es importante la imagen corporal?


La imagen corporal consiste en las opiniones, creencias y sentimientos de una persona acerca de su propio cuerpo y de su aspecto físico. Tener una imagen corporal positiva significa sentirse bastante satisfecho del propio aspecto físico, valorando el propio cuerpo por sus capacidades y aceptando sus imperfecciones.
La imagen corporal forma parte de la auto-imagen global de una persona. Por lo tanto, la forma en que un chico se siente con respecto a su cuerpo puede repercutir sobre la forma en que se siente con respecto a sí mismo. Si se centra demasiado en lo que le disgusta de su aspecto físico, su autoestima podrá salir mal parada, al igual que la confianza en sí mismo. (A las chicas puede ocurrirles lo mismo).

LOS CHICOS

Rachel, la amiga de Al, lo invitó a pasar el día en el lago con su familia. Rachel opinaba que Al era un chico divertido con el que una lo podía pasar bien y, además, era atractivo. Rachel tenía la esperanza de que le dijera que sí.
Al rechazó la oferta de Rachel. A él también le gustaba Rachel, pero le daba vergüenza quitarse la camiseta. Le preocupaba que la familia de Rachel y la demás gente que hubiera en el lago viesen lo mismo que veía él cuando se miraba al espejo: un chico escuálido y poca cosa. Al llevaba más de un año sin ir a la piscina porque le acomplejaba su aspecto.

La verdad sobre los chicos


Mucha gente piensa que a los chicos no les importa su aspecto físico. Pero lo cierto es que muchos chicos pasan gran cantidad de tiempo delante del espejo. Es un hecho: a algunos chicos les preocupa tanto su aspecto físico como a las chicas.
Es posible que hayas oído muchas veces eso de que hay que ser un chico duro, pero ¿cuantas veces has oído que es duro ser chico? Es posible que los chicos crean que no deberían preocuparse por su aspecto, pero su imagen corporal puede ser un verdadero problema para ellos. A diferencia de las chicas, es menos probable que los chicos hablen con amigos y familiares sobre sus cuerpos y la forma en que se están desarrollando. Sin el apoyo de sus amigos y su familia, pueden desarrollar imágenes negativas de sí mismos. La buena noticia es que tanto la imagen que uno tiene de sí mismo (la auto-imagen) como la imagen corporal se pueden cambiar.